Hoy he conversado dos veces con Carmencita. Yo con palabras y ella con la mirada.
El día fue de contrastes. Comenzó con angustia por la infección que podía tener múltiples causas y por un posible traslado. Terminó con la alegría de saber que el examen al corazón había mostrado que estaba sano y que la operación laparoscópica había eliminado la vesícula que albergaba un importante foco de infección.
Pero, para mi lo importante fueron las dos miradas que recibí de Carmencita. La disminución de los sedantes le habían permitido tomar conciencia y comunicarse con José Ignacio y conmigo. Esas miradas llenaron mi corazón de angustia en la mañana y de plenitud en la tarde.
Primero fue una mirada de rechazo a los aparatos que la tenían prisionera y le provocaban profundo malestar. ¡Qué impotencia no poder aliviarla! ¡Cómo desearía que el doctor no insistiera en la necesidad de mantenarla con tan poca sedación!.
Antes de ser traladada al pabellón de cirugía, José Ignacio me propuso ir a visitarla. La encontramos despierta y nos ubicamos a cada lado de la cama. Cuando tratamos de rozar con una caricia sus manos atadas a la cama, nos apretó nuestras manos. Y nos miró. Me regaló su mirada largamente. Esta vez me transmitió, tranquilidad, serenidad y un profundo cariño. Aún en estas extremas circunstancias, Carmencita era capaz de trasmitirme su amor. Sentí en mi corazón esa profunda dulzura con que ha llenado mi vida. Confío que pude retribuir su mirada trasmitiéndole la exquisita emoción que me embargó en ese momento tan especial.
viernes, 6 de marzo de 2009
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Queridos amigos: Me emocino al sentir el profundo amor que existe entre ustedes. Hoy por hoy eso es lo más importante.
ResponderEliminarCon todo esto, con la gravedad de la Carmencita, al sentir una vez más tan de cerca la fragilidad de la vida, me he estado re-planteando mi existencia, donde quiero vivir, que quiero hacer, con quien quiero vivir y debo ser honesta ... me atrapo en los mountrosos temores que nacen desde mi cabeza y el miedo paraliza.
El universo es generoso ustedes se tienen el uno al otro, y muchísimo amor de todos sus seres queridos. Busquen la libertad y sean felices.
Vivan donde quieran vivir y con quien quieran vivir y hagan lo que deseen, por el resto del tiempo que les queda.
Debemos dedicar cada instante de nuetras vidas a procurar ser felices, a safarnos con dulzura y determinacion de los enredos.
Un gran abrazo.
Gabriela
Un gran abrazo Jorge, fuerza para enfrentar la vulnerabilidad de la vida y esperanza para confiar que ocurrirá lo mejor
ResponderEliminarMi querido Jorge:
ResponderEliminarEsas dos miradas.... y...si... ella transmuto su energia de prisionera en tranquilidad serenidad y un profundo amor a su ser amado.
Recuerdo ahora ese sagrado momento, donde naturalmente formamos un circulo y con conciencia y presencia de si, meditamos, cada uno profundamente conectado, la visualizamos en el corazon de cada uno, preciosa alegre radiante y feliz y luego se manisfestaron esos 4 angeles emitiendo energia luminosa de un hermoso azul, antes ella habia sido bañada de luz verde de sanacion, si ! que hermosa bañada de luz verdeazul... cada ser en ese circulo la ama profundamente y de diferentes cualidades, fue rodeada de el mas puro y total amor.
Profunda gratitud siento, por esta vida llena de misterios y certezas.
Los quiero mucho.
Menousi